Vistiendo la levedad, Monique Hoffman

Si existió un lugar en el hogar materno, que marcó mi mundo en la infancia, ese fue el desván de la casa de mis padres. Un lugar mágico, sombrío, donde casualmente me estaba prohibida la entrada. Aún así, esperaba cualquier despiste de mi madre, para subir rápidamente por esas escaleras envejecidas, desgastadas que crujían nada más posar mis pequeños pies desnudos. Sabía que mi madre guardaba allí todo su pasado, sus secretos más íntimos, pues nunca quería hablar de su familia, ni del largo viaje que les trajo hasta Holanda. Aunque nuestro hogar ahora estaba en un pequeño pueblo llamado Helmond, sé que mi familia había emigrado desde Indonesia, antigua colonia Holandesa,  un lugar que sólo volvía a mí, a través de las amarillentas fotografías que decoraban nuestro salón. Viejas fotografías a la álbumina, de personajes desconocidos de otra época, que posaban dentro de un paisaje, para mí ignorado; envueltos en una vegetación exuberante, que no hacía sino despertar en mí, una frondosa curiosidad infantil. Había una imagen en la que me detenía más tiempo, aquella en la que posaban unas niñas de mi  edad, sonrientes sentadas en un patio amplísimo y rodeadas de esas palmeras que tanto me atraían. Aquellos retratos, eran el único contacto que me acercaba a mi pasado, cualquier comentario, cualquier alusión, a esas imágenes, siempre era contestado con un largo silencio.                                                                                   © Álbum Familiar Monique Hoffman

Aquel día de invierno, no resistí la tentativa de subir al desván, como otras veces, a escondidas, intentando levitar y así acallar ese crujir molesto de la desvencijada escalera. Una luz tenue, se filtraba por debajo de la puerta, creando una alfombra blanquecina; sin dudarlo, intuí, que  era una invitación a subir. Al abrir la puerta, el destello de luz me cegó por completo, solo acertaba ver el polvo en suspensión, un baile mágico de pequeñas motas danzarinas que iluminaban toda la estancia creando un mundo irreal, mágico. Al fondo, cubierto por unas viejas mantas, descubrí un vetusto baúl de madera. Un gran alijo pensé, traído de aquel largo viaje misterioso. Al abrirlo se entremezcló el olor a madera enmohecida, con el suave perfume que en contadas ocasiones se permitía poner mi madre, un aroma dulce, aterciopelado que, siempre me traía a la memoria momentos de felicidad familiar. Como si de un gran tesoro se tratara, comenzaron a aparecer suaves y vaporosos trajes desordenados, de otra época; descubrí al tacto gasas, sedas, rasos, vestidos quizás de mi abuela, o porque no, de mi madre, llenaban el mágico arcón familiar. Sin salir de mi asombro, pues era consciente de haber encontrado el gran secreto materno, comencé a acicalarme, probándome uno por uno aquellos vestidos vaporosos, que  aunque se arrastraban por el suelo y apenas podía caminar con ellos, se convirtieron en vestidos de sueños, pues sólo a través de ellos, podía entrar en mi mundo imaginario, íntimo…

© Monique Hoffman

Quizás la historia de Monique fuera así, el descubrimiento de un baúl, que marcó su “estar en el mundo”, su anclaje a un pasado, a un hogar, a una vida. Una búsqueda constante de un posible reencuentro con sus recuerdos a través de los vestidos, una memoria familiar que habita el paisaje evocando estados de nostalgia y melancolía. Estados del alma, que desvelan cada una, de sus imágenes. Pues la luz que los envuelve, evoca estados de introspección, invitándonos a ese otro mundo soñado. Ese halo etéreo, romántico si cabe, que inunda sus imágenes, convierte sus vestidos en testigos mudos de otros tiempos, incitándonos a reconciliarnos con nuestro pasado. Vestidos que a veces se desvanecen en el paisaje creando formas fantasmagóricas. Pues tanto en la naturaleza, como en esos otros paisajes vividos y hoy abandonados, es donde la artista crea una atmósfera envolvente, etérea a la vez que misteriosa. Estados oníricos que nos son regalados a la vista, pues sólo a través de sus imágenes, Monique Hoffman se desnuda, en silencio ante el paisaje.

¿Del fondo de qué ensueños brotan tales imágenes? ¿ no vienen del sueño de la protección más próxima, de la protección ajustada a nuestro cuerpo? Los sueños de la casa vestido no son ajenos a quienes se complacen en el ejercicio imaginario de la función de habitar.

                                                              Gaston Bachelard

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Raquel Zenker

El cruce de las líneas de la vida

                                  » La filosofía, en realidad, no es más que añoranza;

es la necesidad de sentirnos en todas partes en casa»

Novalis

En palabras de Mircea Eliade, el hogar era  el centro del mundo, era el lugar fundacional  ya que se encontraba dentro del corazón de lo real. Fuera del mismo, sólo existía el caos, un desorden amenazador que nos hacía perdernos en el no-ser, en la irrealidad, pues sin un hogar, todo se convertía en pura fragmentación.

El hogar dentro de su sentido ontológico, era entendido como el centro del mundo, porque era el lugar en el que originariamente, se cruzaba una  línea vertical con una horizontal. La línea vertical, era un camino que hacia arriba llevaba al cielo, al mundo de los dioses y hacia abajo, al mundo subterráneo, al reino de los muertos.

Por otro lado, la línea horizontal representaba ese transitar por el mundo, continuos desplazamientos que hacen, que actualmente, no pertenezcamos a ningún sitio. Este desarraigo contemporáneo, esta pérdida, frágil, llena de nostalgia y melancolía que es el “estar hoy en el mundo”, hace que el cruce de las dos líneas, esa intersección ancestral,  que nos daba seguridad tanto en lo terrenal como en lo espiritual, sea en el presente inexistente, y que sólo podamos mantener vivo, esa sensación de “hogar” improvisado,  en la memoria.

Memoria que Monique Hoffman guarda en un viejo baúl traído desde Indonesia, con vestidos tanto de su abuela, como de su madre. Una memoria familiar, matriarcal si cabe, que viaja constantemente con ella, y que representa su “estar en el mundo”, su seguridad, pues es a través de la poética de sus imágenes, como nos hace evocar tanto la nostalgia de las ausencias (el abajo), como el goce de la plenitud del aire (el arriba).

© Monique Hoffman

© Monique Hoffman

Pero es realmente en su transitar por la horizontalidad del paisaje, y por ello nos conmueve, y nos emociona, donde ella cuelga  sutilmente sus vestidos, su protección más próxima. Simbolizando así, ese cruce ancestral que es el “estar en el mundo”.

Tras abandonar el hogar materno, ya nunca se vuelve a encontrar otro lugar donde se crucen las dos líneas de la vida. En este lugar de la pérdida, en palabras de John Berger, sólo existen dos nuevas formas de esperanza, que ofrecen la ilusión de un nuevo cobijo, la primera es la del apasionado amor romántico, aquel capaz de unir a dos personas, pues sólo en el amor romántico se recuerdan los principios y los orígenes del ser. La segunda esperanza es de orden histórico, ya que es imposible volver a aquel lugar que nos vio crecer, regresar al hogar materno, pues aunque se vuelva físicamente,  ya hemos cambiado.

Es así mismo imposible volver a aquel momento histórico en el que cada pueblo era el centro del mundo, puesto que fuera de sus límites solo  existe el caos, donde la única esperanza que nos queda, en  palabras de J. Berger,  es hacer de toda la tierra el centro y sólo a través de la solidaridad, entendida ésta de manera generalizada, llegar a  trascender el desarraigo moderno.

Raquel Zenker

© Monique Hoffman

© Monique Hoffman

Estrategias de Pensamiento Visual (VTS)

Estrategias de Pensamiento Visual (Visual Thinking Strategies), es un método para enseñar a la sociedad a encontrar el significado y el placer en las obras de arte. Fomenta la interacción con el arte de diversas culturas, tiempos y lugares así como la confianza en la propia capacidad para construir significados desde el arte. Este proyecto ha sido puesto en práctica desde 1997 en diversos países, y es la base de un gran número de programas de museos en los EEUU.

El VTS  supone ante todo una nueva metodología y una respuesta al problema de la incomprensión del espectador cuando se enfrenta a una obra de arte a pesar de su voluntad por entender desea comunicarse con la obra de arte, algo normal si tenemos en cuenta que el arte es algo inherente a la propia naturaleza del ser humano, pero en muchos casos no le es posible.

 Las Estrategias de Pensamiento Visual  acercan el arte  como medio para enseñar a la gente a pensar y a desarrollar sus capacidades comunicativas, así como para iniciarles en la percepción visual. El desarrollo estético se genera a través de tres medios: la contemplación de las obras de arte, cuya complejidad se va incrementando con el tiempo; la formulación de preguntas que facilitan el desarrollo, y la participación en un debate en grupo debidamente organizado.

Las palabras de Philip Yenawine, creador del VTS, expresan mejor que nadie  la importancia de llevar  a cabo este proyecto.

“La gente reconoce a Picasso, reconoce a Cézanne, pero lo que realmente admiran y quieren es extraer el significado del arte, da igual de quien sea la obra; simplemente  se trata de que los ojos, la mente y el corazón piensen a la vez, sobre el significado del arte, y eso es realmente el arte. No tiene nada que ver con estilos, con artistas, ni con  cuándo se hizo la obra de arte, sino que es un hecho de comunicación entre el artista y la persona que esta mirando su obra.

Para mí, realmente el arte es una de las maneras más importantes que tenemos los seres humanos de comunicarnos. A lo largo del tiempo me he dado cuenta de que el arte era el centro de todas las culturas del pasado que conocemos. El arte tenía una relación muy cercana con la religión, y está claro que una de las maneras en las que uno forma parte de su cultura es necesariamente a través del arte. Lo que queremos es alimentar el espíritu humano. El arte, la música, el baile, la poesía, las novelas, constituyen elementos que deben estar en la mente de una persona, pero la expresión de las ideas que están detrás de todas las formas de arte debería venir no solo de la mente sino también del corazón.  Las experiencias que  nosotros tenemos las deberíamos obtener a través de la mente y del corazón; es una teoría a la que he llegado mediante la observación de las personas y al pensar sobre ellos. Abigail  realiza las investigaciones, yo hago arte, y todo unido es lo que realmente me ha llevado a ver que el arte es una de las cosas más relevantes de la  civilización.

De todas formas, lo más importante para mí sobre la gente que iba a los museos, era que no tuviesen miedo del nuevo arte, del arte contemporáneo. Quiero que el arte esté en sus vidas, porque sin arte no somos verdaderos seres humanos. El arte es como un premio, como una recompensa para el ser humano, y  tenemos bastante suerte por tener nuestro arte.

Los sentidos que el ser humano utiliza en el arte configuran una habilidad que logra que las diferentes civilizaciones puedan estar de acuerdo y puedan ver exactamente lo mismo, aunque no piensen igual o  no tengan la misma religión. La gente tiene que apreciar  la manera  en  la que el arte nos enseña a ser seres humanos, a respetar a los demás. Hay muchas formas de mirar algo; cada uno puede tener su propia experiencia totalmente diferente de la del otro, pero todas son válidas, y eso es lo que el arte nos enseña, esa es mi opinión. Para mí, conseguir que la gente encuentre el significado de la obra de arte va mucho mas allá de que vaya  o no a los museos; esto lo que realmente las civilizaciones empezaron, es lo que nosotros hemos olvidado desde hace tiempo: hemos metido el arte en cajas, y sin embargo esta en todas partes. La gente  no sabe siquiera que está invitada a los museos, no saben cómo llegar a ellos. Todo el mundo debería sentirse cómodo y bien en los museos, en cualquier sitio donde estuviera el arte.” (P.Yenawine)

Philip Yenawine Conferencia en el CAAM

El CAAM ha sido pionero en la implantación en España del VTS (Visual Thinking Strategies) y en su aplicación fuera del museo, en centros escolares de Infantil, Primaria y secundaria así como en el Proyecto Photobrik.

Inmaculada Pérez

Departamento de Educación y Acción Cultural

CAAM

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Preparando vestidos para la levedad

Agradecemos la colaboración de todos en esta iniciativa solidaria, tanto con la asistencia a las conferencias, como por la generosidad en cada tetrabrik de leche entregado. Y es por lo que, hemos querido desde Photobrik tener un detalle con todos vosotros. Un pequeño gesto, en el que hemos implicado a participantes de los talleres de fotografía de la Universidad Popular de Guanarteme y al proyecto EnfocArte, y que será regalado en la conferencia de Monique Hoffman «Vistiendo la levedad».

Unos pequeños vestiditos hechos de papiroflexia serán colocados a modo de broche a cada uno de los asistentes a la conferencia. En esta ocasión Inmaculada Pérez, Responsable del Departamento de Educación y Acción Cultural del CAAM, ha enseñado a todos los participantes  esta ancestral técnica con la que pretendemos trasmitir la levedad a través del papel.

Fotografía fija: Alicia Rodríguez Macías

Video: Manuel Méndez

Photobrik entrega 225 tetrabriks al Banco de Alimentos

La segunda conferencia de Photobrik con Rubén Acosta recaudó 225 tetrabriks de leche. Un aforo que volvió a llenarse con un total de 130 personas. Gracias tanto por parte de todo el equipo de Photobrik como del Banco de Alimentos, a todos por su colaboración en esta causa solidaria.

Les dejo con Inmaculada Pérez Responsable del Departamento Educativo y Acción Cultural , que fue la encargada de recibir al Banco de Alimentos en el CAAM.

Vídeo: Eduardo Pérez

De Rendering, Rubén Acosta

© Rúben Acosta

¿Es posible deconstruir un render? Técnicamente no es posible. Es un viaje sólo de ida entre lo recreado y la imagen final por lo que no es posible desandar los pasos.
El proyecto De-rendering nace con la idea de andar el camino de vuelta, de contrastar esa realidad con su ficción a partir de la ciudad infinitamente fotografiada de Dubai. Los deseos megalómanos del jeque de construir en el desierto, conllevan evidentes     problemas de sostenibilidad: escasez de agua, sobreexplotación de trabajadores de países subdesarrollados, cambios de corrientes marinas, tormentas de arena y un continuo mantenimiento de las infraestructuras urbanas. La crisis global y especialmente la acaecida en Diciembre de 2009 en Dubai cuando la principal empresa del emirato, Nakheel, admitió su imposibilidad de pagar las deudas adquiridas, evidenció un fallo en el sistema basado en la especulación y en la burbuja inmobiliaria.
 

© Rubén Acosta


De rendering también son historias de fracasos y sueños. Los fracasos inmobiliarios especulativos,  la desertificación, el abandono de los bienes de los “expatriados” , contrasta con los sueños generados por el negocio a través de esas imágenes publicitarias y a su vez también de los sueños de los trabajadores que acuden al emirato en busca de trabajo. 

“El desierto de lo real” contrasta con “la cultura del simulacro” manifiesta Braudillard. 

Las imágenes de la serie se desvanecen en sí mismas, como la realidad a la que aluden, en una clave alta donde se intuyen edificios, autopistas y construcciones varias, y donde una continua atmósfera creada por el desierto lo contamina todo. Es la arquitectura del aire. La propia concepción de imagen latente de la fotografía química conecta aquí con una ciudad simulada. Esta ciudad simulada pasa a ser una ciudad disimulada en la representación, donde por ocasiones aparece o desaparece, donde se intuyen o no iconos arquitectónicos  y donde sobre todo no se habita. Los espacios aparecen desiertos, como una extensión del desierto que lo rodea y lo contamina, porque este desierto tiene memoria e intenta recuperar esos espacios que fueron suyos.
Rubén Acosta

Higiene Visual, Rubén Acosta

No es de extrañar que Rubén Acosta comenzara su conferencia con la definición tan acertada de un término como es la optometría, ciencia encargada del cuidado primario de la salud visual, a través de acciones de prevención, diagnóstico, tratamiento y corrección. Así nos enumera todo un decálogo de recomendaciones para una buena  salud visual, donde ejemplifica cada una de ellas con diversas imágenes.

Tampoco es de extrañar que sin  pensarlo asaltara a mi memoria  el desprecio de Marcel Duchamp por el arte retiniano, aquel tipo de arte, que según él, sólo interpretábamos con la retina, hoy tan cansina y necesitada de tratamiento, y no con la clarividencia de la mente. Ese tercer ojo  que se convierte en nuestra conciencia  y con el que tan irónicamente Rubén se retrata, pues es anhelo de todos los que nos dedicamos a la imagen, el poder tener una cámara en la frente y plasmar todo lo que acontece.

© Rubén Acosta

Un acontecer, que como este hacedor de imágenes  nos adelanta, no es más que una farsa, pues cualquier fotógrafo sabe, que la fotografía engaña y que su visión de la realidad es  puro artificio. El registro de un espacio-tiempo determinado, es la negación de otro respecto a un continuo, una selección que rechaza otras posibilidades, y por lo tanto, desde el momento que apuntamos con nuestras cámaras, ya estamos manipulando la realidad, la fotografía no es una verdad absoluta sino es la verdad del fotógrafo que la hace. Una manipulación que Rubén puntualiza y ejemplifica, diferenciando entre una manera de manipular más sibilina y hierática, que se realiza antes de disparar dicho dispositivo, y otra a posteriori, que destierra a su vez, su condición de veracidad, esa manipulación que hoy se reinventa con los programas de retoque fotográfico pero que ya históricamente acompañan  la imagen fotográfica desde su comienzos. Un claro ejemplo de ello son las manipulaciones realizados con fines políticos por Alexander Ródchenko, fotógrafo ruso que resucitaría al descubrir la mentira del coronel Ivan Istochnikov, cosmonauta soviético inventado por Joan Fontcuberta, uno de nuestros mayores defensores de la mentira fotográfica.

Por lo tanto, es obvio que debemos preguntarnos sobre la veracidad de la imagen y es por ello, por lo que Acosta nos desvela una serie de pautas para detectar esas manipulaciones, como por ejemplo, observar las escenificaciones.

© Joan Fontcuberta

En este enaltecimiento visual postfotográfico, la sobresaturación de imágenes nos desborda, y es por ello por lo que muchos artistas visuales de la postmodernidad,  ya  no ven la necesidad de  seguir creando imágenes, sino que se apropian de las ya existentes, como bien ilustra  Rubén Acosta con la obra Suns de  Penélope Umbrico, artista visual que construye un mural con infinidad de imágenes cogidas desde Flickr, de puestas de sol y amaneceres.

© Penélope Umbrico

Otro de los aspectos que Rubén Acosta desgrana en su discurso es la idea del territorio, al igual que Michael Houellebecq en su novela “El mapa y el territorio” Rubén  reflexiona sobre la distancia que existe entre estos dos conceptos, siendo supuestamente el territorio primero que su representación cartográfica. Aún así, nos alecciona en tanto en cuanto, al crear el mapa, este ya es una realidad en sí mismo, por lo que ambos se convierten en realidades paralelas.

Realidades paralelas como las que descubre Acosta al investigar sobre ciudades como Dubai, construida dentro de parámetros tanto reales como virtuales. De-rendering, su último proyecto desgrana en imágenes su preocupación sobre el paisaje urbano, la arquitectura y la imposibilidad de sostenibilidad de esta ciudad. Una visión crítica donde contemplamos “una realidad consumiéndose en su puro simulacro”, como ya nos alertó Jean Baudrillard.  Ciudad de  éxitos y fracasos, sueños abortados pues una árida melancolía inunda todas sus imágenes. Una despedida a su discurso,  que nos deslumbra volviendo a sentir ese estado de ceguera transitoria. Al igual que un profeta del aire, Ruben Acosta nos alerta sobre la fragilidad del territorio con unas imágenes apocalípticas que nos embriagan, pues vemos como la desolación del vacío, se va apropiando cada vez más de la imagen, borrando todo atisbo de realidad.

© Rubén Acosta

Si quieres ver imágenes de la conferencia de Rubén Acosta  pincha aqui.

Terapia Visual

¿Podemos preparar nuestra vista para un proceso de  limpieza visual?, ¿no llegará un momento de la contemporaneidad donde las terapias visuales serán una constante?

Existe una contaminación, una contaminación visual que pasa inadvertida,  pues no somos conscientes de que seguimos aprisionados en la caverna platónica, en un continuo deleite de imágenes fugaces, irreales, pero ahora, con un condicionante, ya que no sólo somos cuerpo observador, sino que también, participamos como cuerpo creador. Hacedores de sombras, pues incluso la imagen ha perdido su corporeidad, desmaterializándose, formando parte de un no lugar líquido, donde todo fluye y nada permanece. Cautivos de este voyeurismo crónico, transitamos atados a las cadenas de la visibilidad,  convirtiéndonos por último, en cuerpo prisionero.

Es por ello que comenzamos la conferencia de Rubén Acosta con un minuto de relajación visual, un instante para la reflexión sobre el papel actual de la imagen, transformándonos intencionadamente en habitantes de la oscuridad, volviendo al encerramiento de la caverna platónica.

Al ser  esclavos de esta sociedad fragmentada y en constante cambio, el sentir estético, comienza a manifestarse como acontecimiento, convirtiendo al usuario de la experiencia visual, caso que nos atañe, en demandante de sensaciones únicas y perecederas. Ritualizamos la experiencia, transformando en divertimento social nuestra condición de consumidores de imágenes, imágenes-kleenex, como ya nos alecciona Joan Fontcouberta: “nos hemos convertido en consumidores de imágenes de usar y tirar, donde nada puede saciar nuestra sed de imágenes, el soma de la postmodernidad”.

 Y es por ello, por lo que desde Photobrik, les hemos invitado a  ser manipulados, implicándolos gestualmente, para así, en ese estado de ceguera transitoria, reflexionar sobre la importancia de paralizar el fluir contemporáneo, y detenernos ante la imagen.

Un parar, que comienza en cada sesión de  Photobrik con las Estrategias de Pensamiento Visual (VTS), técnica desarrollada desde el Departamento de Educación y Acción Cultural del CAAM, un acertado acercamiento a la lectura de la imagen que no deja a nadie indiferente.

Si quieres ser partícipe de nuestra terapia visual, pincha aquí.

Raquel Zenker

Preparándonos para la Higienización Visual

A marchas forzadas preparando con todo el equipazo de EnfocArte la presentación de la conferencia de Rubén Acosta «Higiene Visual». Una sorpresa tanto para el público asistente, como para el fotógrafo invitado. Un minuto de descanso visual, será la excusa para ser conscientes de la necesidad contemporánea de una «limpieza visual».
Agradecer al equipo de EnfocArte su predisposición y entusiasmo ante cualquier acción, por muy loca que sea.¡¡¡Gracias!!.

Video: Eduardo Pérez