Photobrik visita el Banco de Alimentos de Las Palmas.

Siguiendo el recorrido de nuestros tetrabriks de leche hemos visitado el Banco de Alimentos de Las Palmas. Su director Manuel Pérez nos ha enseñado todo el funcionamiento y la distribución de los alimentos.

Pino Esther Rivero, a su vez nos desveló el origen del Banco de Alimentos y como su labor se ha ido expandiendo por todo el mundo. Desde Photobrik agradecerles enormemente la gran labor social que están haciendo todos los componentes de este gran equipo, que han visto como la demanda de alimentos en este periodo de crisis se ha desbordado. Un equipo de voluntarios que dedica su tiempo a los demás,  demostrando que la solidaridad es una actitud personal, una disposición constante de tomar responsabilidad por las necesidades ajenas. La  solidaridad, entendida, como el olvido de uno mismo y de las propias necesidades, realizándose en la entrega a los demás,  como bien nos comenta Segismundo Uriarte, Responsable del Departamento de Comunicación del Banco de Alimentos.

Invito a visitar su página web y conocer la gran labor que realiza el  Banco de Alimentos

Desde aquí, nuestro más sincero agradecimiento por colaborar con nosotros en esta iniciativa solidaria que ha llegado a recaudar unos 2000 tetrabriks de leche. Objetivo conseguido gracias a la solidaridad de todos los participantes.

Revelado de la Imagen Latente

Durante la conferencia de Tato Gonçalves ” Del baritado al gliceé” ha sido entregado un sobre con una imagen latente. A todos los participantes de dicha conferencia se les ha invitado a revelar dicha imagen en el taller de fotografía en blanco y negro de la Universidad Popular de Guanarteme, Las Palmas de Gran Canaria.

Espero que disfruten de este video realizado por Eduardo Pérez activista 100x 100 de esta iniciativa solidaria y componente del proyecto EnfocArte.

Agradecer  la asistencia de todos, muy especialmente a Tato Gonçalves e Inmaculada Perez, responsable del DEAC del CAAM.

En la imagen Tato Gonçalves e Inmaculada Pérez

Invocación de la Imagen Latente.

Conferencia Tato Gonçalves “Del baritado al glicée”

“A toda conquista le corresponde una pérdida”

Goethe

 En  el acontecer contemporáneo donde la imagen ha dejado de ser tangible, miramos hacia atrás con nostalgia, cuestionándonos tanto, todos aquellos valores representativos de la misma – verdad, memoria, registro, identidad, archivo, etc.-, como aquellos otros valores “invisibles” más relacionados con el valor poético o simbólico de la imagen fotográfica.

© Alicia Rodríguez Macías

La actitud tecnócrata que nos identifica, curiosamente  nos aísla, convirtiéndonos en seres contemplativos, pasivos y alienados. Nos encontramos irremediablemente dentro de un entorno visual al que estamos sometidos, sin posibilidad de escapatoria. Protegidos de la realidad ante la luminiscencia de una pantalla, somos partícipes de ese otro mundo virtual lleno de apariencias. Estamos en el momento idóneo para inmolarnos dentro del terreno social y cultural a través de un imaginario colectivo. Contagiarnos de esta crisis visual  para así entrar en una especie de activismo espiritual dentro de lo puramente social.

© Alicia Rodríguez Macías

Y es por lo que les invito a invocar al espíritu de  la imagen latente, un acto nostálgico, que verifica y constata nuestra pertenencia a esta sociedad del espectáculo, entendido este no como un conjunto de imágenes, sino como una relación social entre las personas mediatizadas por las imágenes, como diría Guy Debord. O porque no, tirar más del hilo temporal y llegar a las reflexiones de Walter Benjamin “…La humanidad se ha convertido ahora en espectáculo de sí misma. Su autoalienación ha alcanzado un grado que le permite vivir su propia destrucción como un goce estético”.

Y es dentro de esta alienación, dentro de este patético goce estético, donde se manifiesta la necesidad de un acto terapéutico, físico, donde  entrelazados, conectados carnal y espiritualmente ritualizamos “la espera de la visibilidad”. Una recreación donde se invoca al espíritu de la imagen latente y se cuestiona la invisibilidad de la imagen fotográfica.

© Gilberto Naranjo (Junior)

El intervalo temporal que separa la huella luminosa invisible, de la imagen revelada y visible, es un tiempo siempre dilatado e impredecible, un tiempo hoy inexistente ya que la imagen digital es una imagen inmediata, a la vez que efímera. Pasa fugaz ante nuestra mirada para desaparecer a continuación, pues irremediablemente, otra imagen ha ocupado su lugar. Este fenómeno en tanto en cuanto, podríamos definir como postindustrial o posmoderno  hace que el ojo actual, sea un ojo fugaz, fatigado ante el desbordamiento de lo visible. Un ojo que lucha por preservar  la permanencia en la imagen, en  una constante búsqueda de reposo, lentitud y penetración en lo mirado.

© Alicia Rodríguez Macías

Y es esta actitud de duelo ante la muerte de la imagen latente, lo que hace que sea una necesidad imperiosa su invocación, en espera de una manifestación “invisible” que nos haga reflexionar sobre el tempo fotográfico. Ese espacio temporal entre el click de la cámara  y la imagen final. Ese tiempo de espera,  lleno de incertidumbre, dudas y emoción, pues la imagen, aunque invisible en ese momento, sabe de su territorialidad, de poseer un centro tangible en el que depositarse definitivamente. Hoy la imagen digital, como ya nos constata Joan Fontcuberta en su libro La Cámara de Pandora es una imagen  sin lugar y sin origen, desterritorializada, no tiene lugar, porque está en todas partes. Su excesiva y banal visibilidad hace que hayamos perdido toda ilusión, y  deseo al que fuimos invitados a través de la invisibilidad de la imagen latente.

© Gilberto Naranjo (Junior)

Hemos matado a la imagen latente y con ella, al tiempo de espera

Esperemos que esta conquista urgente de la visibilidad que acompaña actualmente a la imagen, nos emocione lo suficiente para que su visibilidad sea consciente,  o mejor aún, ser fieles seguidores del pensamiento de Tomas de Aquino donde “la visibilidad corresponde a una energía en forma de crecimiento”. Y que este crecimiento, finalmente, nos ayude a alimentar nuestro espíritu y nuestro imaginario,  hoy tan sutilmente sitiado.

Raquel Zenker

Colaboración de Maya con 256 tetrabriks en la conferencia de Tato Gonçalves

Si algo nos anima a seguir adelante con el mismo espíritu photobrikero con el que comenzamos esta propuesta, es la implicación de todos los que nos acompañan en este viaje solidario. Cecilo  Wije Weera  alumno del taller de fotografía y  antiguo empleado del departamento de fotografía de  Maya promovió la iniciativa de recoger tetrabriks entre todos los trabajadores de esta reconocida y admirable empresa. Un coche lleno de leche nos sorprendió antes de comenzar la conferencia de Tato Gonçalves “Del barito al gliceé”. Agradecer desde este humilde espacio a TODOS  los trabajadores de Maya  este maravilloso gesto  y  por supuesto al Sr. Naresh Bharwani, que apoyó esta iniciativa de manera incondicional.

¡¡¡GRACIASSSSSS !!!!!!!

Revelado imagen latente

Photobrik se complace en invitarles al revelado de la imagen latente entregada en la conferencia de Tato Gonçalves. Por favor, no olviden traer el sobre sin abrir.

El acto tendrá lugar el jueves  3 de mayo de 11.00h a 12.30h  y  de 17.30 a 19.00 h.

Dirección: Universidad Popular de Guanarteme.

C.P. Fernando Guanarteme

C/ Industrial Sánchez Peñate, s/n

Exploradores del Abismo.

El abismo no nos divide
el abismo nos circunda

W. Szymborksa

Observamos el entorno en busca de respuestas. Sin saber las preguntas emprendemos el viaje como un recorrido por los lugares del hombre, que se presentan a través del paisaje. La mirada precede al conocimiento, tiende a sustraer sentimientos, la acción nos transporta a un momento determinado, a una abstracción de la naturaleza descubriéndola como un paisaje.

El descubrimiento obra con pausa, sin precipitación, registrando el conocimiento en capas individuales distintas unas de otras. Accediendo a nuestro interior con intensidad, grabando en una superficie lapidaria sus registros, ordenándolos. La mirada ausente se cruza con la naturaleza revelando espacios metafóricos, que reflejan el conocimiento de las sensaciones del individuo.

Las fotografías potencian esos espacios, los sustraen y afianzan a la realidad, amplificándolos. Desnudan al espectador y lo precipitan a situaciones extrañas pero en ningún momento desconocidas, “las imágenes fotográficas tienden a sustraer sentimientos de lo que experimentamos de primera mano, y los sentimientos que despiertan generalmente no son los que tenemos en la vida real. A menudo algo perturba más en la fotografía que cuando lo experimentamos realmente” que nos diría Susan Sontag.
Estamos todos esperando a que ocurra algo. Es un momento de suspenso.

En este trabajo hago un recurrido por el grupo de sensaciones que se suceden en los momentos de cambio en mi cartografía personal. Dos hechos biográficos marcar el comienzo del proyecto.  Esta serie nace en esa situación.

Utilizo aquí el paisaje desde un punto de vista romántico, siguiendo el deseo de domesticarlo en mi beneficio, encontrando un interlocutor conciso. Analizo la sensación cuestionando el modelo identitario de lo que soy. La desaparición de aquellos registros hace poner en duda mi mirada, no encontrar donde apoyar el discurso. En determinados momentos nuestras observaciones se tornan interiores, para decretar estados de ánimo o momentos de la consciencia. En algunos de esos momentos podemos llegar a pensar que nuestra soledad como individuo es manifiesta. Buscamos la proyección, la sombra, el reflejo, para poder encontrar una compañía certera, fiel, veraz.
Investigamos las sendas de las miradas perdidas. Esas miradas atrapadas en el infinito, en el shock post-traumático, en una realidad paralela que suele ser indescifrable y ambigua para el resto de los videntes, que intentamos con nuestros ojos llegar a ese rincón esquivo en el que los personajes se encuentran. Es en ese lugar donde la tragedia, los deseos, las ilusiones y las derrotas se entremezclan, se confunden, pierden profundidad de campo y tan solo el silencio y el tiempo, es capaz de recolocarlos en su lugar.

Lugares dominados por el paisaje; espacios de la mirada para quedar atrapada, cautiva, raptada. Es en ese secuestro del ver, el lugar en el que el espacio se modifica hasta convertirse en un territorio de introspección, por ello la mirada y la consciencia busca una proyección, un reflejo, con el que poder encontrar la compañía de la soledad manifiesta de los protagonistas de estas fotografías.

Jose J* TORRES

© Jose J* TORRES